martes, 25 de noviembre de 2008

RAICES

La miro y tiene sus ojos blancos, todo se le ha ido. Sus ojos vuelven cuando grita, sus cachetes están rojos. Estoy encima de ella. Nuestro sudor se une, se vuelve uno sólo, se pierde en la sabana arrugada. Me hago a su lado la corro un poco ya no la quiero sentir.

Miro al cielorraso que es el cielo de los amantes como decía Gonzalo Arango.

No sé si lo tengo grande o pequeño, de verdad no lo sé. No ando midiéndomelo con nadie, no leo normas, reglas, maricadas que digan si es grande o es pequeño.

No me voy a poner a mirar lo de los otro hombres no es lo mió. Yo quedo satisfecho, ella parece quedar satisfecha, que puede importar lo otro.

La gente pensará que no lo hago porque es pequeño o que nunca hablo de eso porque es grande, pero me importa un comino.

Ella está acariciando mi cuerpo.

Uno piensa tantas cosas después de esto. No me gusta decir nada, sobran las palabras, como estás? Te gustó? Acaso tengo dudas, uno tiene que tener seguridad. A mi me gusto estoy bien, me dio sueño, mis piernas vibraron, ella esta roja, blanqueo los ojos. Estuvo bien o finge muy bien. Esas cosas no me interesan. Ser el amante latino es un sueño, es un deseo, yo lo tomo como una realidad. Soy el amante latino. Latino? Si, hablo español. El español viene del latín, la lengua de Roma y de la iglesia cuando se convirtió en empresa, la lengua que da miedo en las películas Para mi: el español, la mejor lengua, agradezco hablar este idioma, no dominarlo perfectamente, hablarlo.

Siempre estoy pensando mucho y en este momento no tengo ansiedad pero, estoy pensando mucho.

Ayer le dije a ese tipo que era inteligente, se expresó de forma magistral, excelso, una elocuencia magnifica, su análisis Un tipo inteligente, como los hay en todas partes. Le dije que era inteligente y me dijo gracias y siguió su ruta normal. Está acostumbrado a que le digan inteligente. Lo es.

Yo sigo pensando: si a este tipo nadie le hubiera dicho que él era inteligente, como se hubiera enterado él, que lo era. Que dudas las que se me meten en la cabeza.

Sí, puede ser un genio pero nadie llego y le dijo: usted es un genio, continuó su vida siendo un genio en silencio, nadie lo supo, murió sin ser nadie, no hizo nada en su vida, su inteligencia no sirvió para nada. Eso de la inteligencia no es sólo para uno, es de esas cosas que existen si se nombran: ey que inteligente aporte (soy inteligente), lo manejó con mucha inteligencia (soy inteligente) que bonito eso, usted es un putas (sí, soy inteligente), pero, si hice lo mismo y no recibí ningún comentario, no soy inteligente, la inteligencia no apareció por ninguna parte, nadie la nombró, no existió.

Y que vacía es la vida, uno pasar sin tener nunca un halago, ser como un resentido algo así, sé que muchos murieron sin recibir halagos y después de unos años, era un genio, eso es fe y a veces resulta, pero a veces. Pero me sigue quedando mi duda, será que nadie le dijo nada, ni la mujer que aceptaba cualquier tontería por tenerlo feliz. Ella le decía Vincent pintas muy bien, Blake tienes toda la razón, eso da energía, aunque sea: papá que bonito te quedo el cuadro, eso da ánimos, dan ganas de seguirlo haciendo. Ya que en vida no lo haya disfrutado, de malas. No le dio a lo que era.

Ahí entra otra cosa que me pone a pensar: el azar o el destino. He oído que dicen que son contrarios, si hay azar no hay destino, algo muy obvio, peor cuál nos rige? Es raro: vea el destino le tenía guardada esa sorpresa, vea que buena herencia le cayó. Feliz el tipo se va, reclama su herencia, sale a la calle pasa el primer taxi y no lo coge, pasa el otro, lo coge y era un ladrón adiós herencia, que cosas, la vida es algo muy complicado. Vea el siete o el cinco? Yo, pues no sé, haber, será, póngale al cinco, cayó siete pierde todo. Hijueputa le hubiera puesto siete. Tuve treinta novias pero me casé con Cristina y Cristina se murió a los dos años, como era de bonita, por eso me case con ella. Que rabia y Beatriz que fue la que mas quise murió de viejita. A usted si le tocó muy buen papá y mamá, que destino tan bonito el suyo.

Todo debe ser por conveniencia, si me fue bien que destino tan bonito si me fue mal, desgraciado azar, la vida está regida por él, hasta en eso es injusta.

Personalmente creo en el azar, aunque no sea lo mismo, si creyera en el destino me quedaría acá acostado esperando lo que me toca, pero la vida es de hacer o no hacer.

Sigo acá acostado, no hablo, sólo pienso, tengo dudas de todo, que será de la vida de aquel, como le habrá ido, se casaría con esa otra, ah! Que rabia ese es un guevón.

Ella me dice que tienes, yo le digo nada. No soy capaz de decirle la verdad, no la quiero ver más, ya nos hicimos de todo, sudamos juntos, nos pusimos colorados juntos, nos besamos, intercambiamos saliva, fluidos, todo, todo. Vea, la última persona que quiero en este momento es a usted, váyase, vuelve mañana.

Pero la mujer es mujer. Y para mi que es ser mujer? Es ser cansona y es ser perra, eso menos mi madre. Por qué cansona? Si uno no habla está bravo, si uno no come está enfermo, si uno no la mira ya no la quiere, si uno pide espacio, ya le molesta, si uno se emborracha que es un borracho si uno mira otra vieja le da rabia, no hay de malo mirar a la otra, no me voy a ir con ella, estoy acá con usted y voy a seguir con usted. Por eso y por mil cosas más las mujeres son cansonas.

Por qué es perra? Sencillo, palabras mas crudas, son putas porque les gusta ser putas. Vea que la niña se fue de monja, le huyó a su destino, vuelve y juega lo del destino, pero ese era. Mi mujer es fiel me adora, por qué es perra? Porque no encuentra a uno mejor que usted, mi mujer está al lado mío porque no encuentra a alguien mejor. O sea que yo soy lo mejor, no, no sea imbécil, su mujer no conoce gente o es muy fea, esa es la verdad.

Verdad que esa vieja me dijo que yo era un borracho que no valía la pena, y yo tanto que la quería, igual le dije perra, ella borracho, yo perra. Lo pienso de esta manera: me dejó por borracho o por tomar trago que no es ser borracho, pero es mujer, lo exagera para ser víctima. Tomó trago un mes por ella, tiene razón soy un borracho pero por ella. Ella está ya con otro en menos de un mes, es perra. Tengo razón. Conclusión soy borracho en la misma medida que ella es perra. A mí, se me quita dejando de tomar.

Se me olvida: también es la razón por la cual soy hombre, nada más que por ellas y para ellas.

Ya comenzó hablar, yo me vuelvo monosílabo. Si, no, no, si. Ella no está siendo binaria. No sé de que habla.

Yo quiero el silencio, el silencio en una cama es pensar mucho, el silencio es soñar despierto, dar vueltas en mi cama. Crear historias donde soy el héroe. Esa debería ser mi historia, pero la mía está tan lejos.

Pero el silencio hace que todo lo vuelva tristeza en mí, es mi forma de ser, tiende hacia la tristeza, la insatisfacción, la muerte, todo, como si todo no tendiera a la muerte.

Ella está desnuda, yo estoy desnudo, el cuerpo el traje del alma y sí, la vida es una cárcel con las puertas abiertas, como la canción de Calamaro.


Desnudo en mi desnudez pienso en mi linda historia. Ese beso que nos dimos mientras paraba la lluvia. Yo olía a cigarrillo ella a café, nuestros zapatos se mojaban con las gotas que rebotaban, ese beso quito para siempre mi miedo, mi miedo a ella. No sé cuanto duro, el tiempo se detuvo. Tomé su mano y corrimos a buscar algo, no sé que era, mi mano cogiendo su mano.

Recuerdo el atardecer en las montañas, el sol brillando en su pelo. El sol existía para brillar en su pelo, para calmar mi deseo de belleza, mi deseo de besos, de su piel tibia, de sus labios delicados y dibujados finamente.
Nunca nos faltaron las palabras de amor, creo que hicieron falta para describirlo todo. El amor no nos basta, queremos más. Sus palabras en mi oído, yo leyéndole cortos poemas que nacían de ella, era toda poesía y si la poesía describe lo que es amor o sino es lo más cercano.

Sus ojos miel grandes siguiéndolo todo, cada rastro, cada sombra que se formaba con el viento de las hojas al rodar. Ella lo fue todo, todo lo que pueda existir y existirá, el motivo para nacer y vivir, no morir, porque morir lo puede arruinar todo.

La belleza era su imagen, el amor estar junto a ella, la vida era dejar de sentir para sentirla. Todo con ese beso esa noche que llovía.

Pero ese beso nunca llegó, no fue más que una historia mía, de una imagen de mujer que soñé allá en la finca, donde el verde es azul de noche.

El silencio lo ha arruinado todo. Yo creí en tantas cosas, el sueño de ser cura para asegurar el cielo.

Desnudo en mi desnudez pienso: Dios está allí siendo dios yo acá haciéndome ideas acerca de él, sentirá? Llorará? Ese vacío que hay en mi pecho, que cada día se hace más grande, sin saber que me espera, si encontraré amor, si viviré ochenta años, si ella estará a mi lado. Ese vacío que crea soñar, ese vacío que es vivir mientras se espera. Dios lo sentirá? O sólo esta allí ocupado siendo Dios. A quien mis penas? Sólo son mías nadie las sentirá como yo las siento.

Si mañana muero, el mundo no dejará de girar un momento en señal de duelo, ningún corazón dejará de latir. Si mañana muero vayan a trabar, no sufran, yo no me enteraré, el mundo seguirá ahí y Dios seguirá siendo Dios en ese mismo lugar.

Desnudo en mi desnudez siento que la muerte llega, mi reacción es de ansiedad, no sé que pasará, lo que espero, es ser un tronco de madera, que dejó de sentir, que dejó de ser naturaleza, que dejo ser. La vida está llena de altibajos, felicidad tristeza, la muerte es constante, constante silencio. Y para mi el silencio es triste y eso me hace agradecer ser ese tronco de madera, nada más.

Desnudo en mi desnudez espero, siento, miro, respiro, intento no pensar en mí, como si fuera posible, intento dejar de ser. He sentido que ser yo no era tan bueno. Era mejor cuando era un niño, crecer es injusto, pienso en como debería ser la vida según Quino, morir lo primero y ser niño lo último, todo terminaría en un orgasmo y me iría sin preocupaciones, me iría libre.

No fue tan bueno eso de nacer, tiendo a darle la razón a Sófocles: el mejor regalo es no nacer. Pero no sentir no es ningún regalo, no es ningún don, es ser humano y antes no sé que era, no me interesa saberlo. Ese tronco de madera que seré, va a ser el mejor regalo.

Tengo sueño. Dormiré un par de horas, desnudo, que ese también es mi traje.

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