lunes, 13 de octubre de 2008

Brasil 2014

La esperanza es lo último que se pierde. Sí, soy un soñador aún creo en el equipo así se burlen. Las cuentas (pese a todo) son un poco claras; tenemos cuatro partidos de locales que son ganables: Perú, Ecuador, Chile, Bolivia. Ganando estos cuatro partidos, más los puntos que ya tenemos sumariamos 22 puntos. Se necesitan cinco puntos más para estar en el mundial. El partido con Venezuela es ganable desde todo punto de vista. Por nómina, historia, estrategia. Ya no es la Venezuela de Páez y está lejos de volver a serlo, lleva varias fechas sin ganar, su técnico está en la cuerda floja; armando un buen equipo esos tres puntos se pueden sacar. Los otros puntos que se necesitan están en asunción. Jugaremos con un equipo ya clasificado, que estará pensando más en el mundial que en el partido con nuestro equipo.
Las estadísticas hablan de veintisiete puntos, con mis cuentas haríamos 28, estaríamos obteniendo un cupo directo o un repechaje con un equipo de la Concacaf, que no están a nuestro nivel.
¿Los otros partidos? Brasil allá es un rival duro para cualquier equipo del mundo, pero pese a esto Colombia no debe salir a defenderse ni a buscar un punto, la lógica y los hechos demuestran que el equipo que se plantea así pierde, conseguir un orden defensivo por noventa minutos es algo casi imposible, un error es caro con el poder ofensivo de ellos. Argentina, es un partido que va por la misma lógica que el de Brasil, un punto en cualquiera de los dos es una victoria. Uruguay, nuestro rival directo, los que siempre nos quitan el cupo, es un equipo con buena nómina, pero no muy bien administrado, se esperaría más de este, es un equipo atacable en Montevideo. Sacar un punto no es tan utópico como muchos creen.
¿Ahora nuestro equipo qué tiene? Quisiera contar los factores en contra:
1. La poca regularidad con que se reúne el equipo, no hay un trabajo continuo y esto perjudica el entendimiento y la táctica.
2. No tenemos gol. Nuestros delanteros no definen bien, Colombia es un equipo desorganizado para atacar, no hay quien lleve el balón y cuando se lleva no se define. Hay que trabajar mucho en la definición, nuestro mejores delanteros son los que juegan por fuera, un nueve bien definido cazador de área no lo tenemos.
3. Seguir intentando jugar con un diez. Está claro, los hechos dan prueba fehaciente que el Hernández no está para conducir el equipo, es un jugador que se pierde, no se desmarca, no le gusta “meter pata” y sostenerlo noventa minutos por un solo pase es jugar con diez jugadores. Hay que convocar volantes ofensivos y hacer que el equipo ataque más por las puntas, trabajar diagonales, cambiar el esquema y salirnos de la sombra del “Pibe” Valderrama.
4. Seguir intentando con los técnicos nacionales. Todo técnico tiene una rosca eso no se puede negar, pero eso nos perjudica, no mencionare los casos que se vieron con el entrenador anterior que son aberrantes. Es hora de dar el paso para que venga un extranjero, preferiblemente un europeo y modernice nuestro fútbol.
El cambio generacional nos ha afectado. Los jóvenes se están abriendo paso hay que creer en ellos, pese a las anteriores adversidades tenemos buenas individualidades; Juan Pablo Pino tiene que volver al equipo, nuestros defensas juegan en equipos buenos de Europa, nuestro delanteros son jóvenes, con futuro y con ganas de triunfal. Nuestros arqueros han demostrado un buen nivel.
Eduardo Lara demostró que el equipo puede tener otra cara y que juega bien si se entiende, sino salen como obreros regañados por un patrón, cosa que pasaba con el señor Pinto. No hay que olvidar que el fútbol es diversión, los jugadores salen a divertirse como lo dice la palabra a jugar. Hay que crear la confianza en ellos, apoyarlos, que se arriesguen con jugadas individuales.
Que me juzguen por optimista, pero creo que aun se puede ir a Sudáfrica 2010 y dejar de estar pensando en Brasil 2014.

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